
La palabra «gnosis» proviene del griego γνῶσις (gnōsis), que significa «conocimiento» y es un término utilizado para referirse a un tipo de conocimiento más profundo y significativo que el conocimiento ordinario.
Es un conocimiento más espiritual, intuitivo o revelado y su significado e interpretación pueden variar según la tradición cultural, filosófica o religiosa en la que se encuentre.
El Gnosticismo antiguo se representa como una corriente de pensamiento espiritual y filosófico que se desarrolló en el mundo mediterráneo durante los primeros siglos de la era cristiana y se caracterizaba porque los gnósticos mantenían que el conocimiento del verdadero ser divino podía ser alcanzado solo a través de una manifestación directa y personal, en lugar de a través de intermediarios como sacerdotes o textos sagrados.
Ellos creían en la existencia de un conocimiento secreto al que llamaron (gnosis) que permitía la liberación del alma de las limitaciones materiales y la conexión con la divinidad.
En tiempos modernos, el término «gnosis» también se utiliza en el ámbito de las prácticas esotéricas y espirituales contemporáneas. Y se refiere a un estado de conocimiento interior, autoconocimiento o iluminación espiritual alcanzado a través de prácticas como la meditación, la introspección, el estudio de la simbología y la filosofía esotérica, entre otros métodos.
La gnosis a menudo se asocia con el despertar espiritual y la búsqueda de la verdad trascendental más allá de las limitaciones de la realidad física.